Yo no conocía lo que era la felicidad hasta que llegaste tú,
no conocía lo que era la ansiedad hasta que te ibas de mis brazos,
y no conocía lo que era el amor, hasta que te besé por primera vez.
Me hiciste subir a una nube, una nube alta y muy esponjosa,
Y por ser tú, yo acepté encantado.
Me hiciste conocer muchas cosas, cosas que no había probado nunca con otras.
Me enseñaste a disfrutarte y a extrañarte.
Y me enseñaste la llave de aquel lugar maravilloso allá en el cielo.
Todo iba a la perfección.
¡Porque rayos! ¡Todo iba a la perfección!
Y resulta que conociste a otro o que otro te conoció a ti,
y bastaron unas pocas horas para que te olvidaras de mi.
Unas pocas horas para que cambiaras la cerradura
y me dejaras caer de tan abismal altura.
Y me tiraras sin siquiera un paracaídas que amortiguara la caída.
¡Pero rayos!
¿Qué es una lesión cuando te quiebran el corazón?
Lo destrozaste en pequeños trozos, y cada trozo en otros más pequeños.
Hasta convertirlo todo en cenizas, y lo hiciste frente a mis ojos,
¡Lo hiciste frente a mis ojos!
El paraíso no existe
¡Porque el paraíso lo conocí contigo!
¡Y tu ya no formas parte de mi vida!
Soplare suerte para que tu hermosa nube se aleje, y se aleje contigo.
No quiero tormentas en mi camino.
Mucho menos que tu me atormentes.
Mucho menos que tu me atormentes……..

No hay comentarios:
Publicar un comentario