miércoles, 28 de diciembre de 2011

Advertencia

Siempre era lo mismo, empezaba a calentar lentamente en los meses de invierno, para derretirte sin piedad en verano, y como aquellos que se ocultan tras sus falsas sonrisas, se escondía tras una gruesa cortina de nueves negras, las cuales lloraban día a día el calvario que sentían al verse condenadas a servir aquel astro tan despiadado, que poco a poco las iba perforando para dejarse ver y permitir que todos sus súbditos apreciaran sus rayos dorados. Para obligar a todos sus súbditos arrodillarse ante sus gloriosos rayos dorados.

La amenaza era latente, no obstante, nadie pensaba en ella, ni siquiera intentaban buscar una posible salida, el miedo estaba presente, y la resignación era colectiva. Se prefería vagar por los corredores como pobres almas en pena, que tratar en pensar una posible salida. Y es que cuando antepasados intentaron, el mundo vivio horas de desesperación y terror al ver que tras los ritos y bailes celebrados a Chac Mool los cadáveres caían uno a uno rostizados, y años más tarde, aun se cobraban victimas, las cuales morían deshidratadas en Europa.

Tal es la ira del Dios Sol, que mas vale no hacerle frente, es recomendable vestir siempre liviano, usar mucho protector y salir todos los días sin falta, alabar sus “hermosos rayos dorados”, aquellos que nos dan luz para vivir, pero que son la muerte en vida; no olvidar consumir agua en moderadas proporciones y nunca, pero nunca, bailarle a la lluvia.

sábado, 15 de octubre de 2011

Para ti ♥

Te mueves inquieto por los pasillos de la sala.
Me observas.
Te observo.
Estas nervioso y quieres ocultarlo caminando de allá para acá.
Pero conmigo no funciona.
No me conmueve el vaivén de tus pies, ni el de tu silueta.
Te sientes presionado,
puedo notarlo de reojo,
aquellas miradas rápidas que no alcanzas a percibir del todo,
pero que, sin embargo, sabes que están presentes.
Y te preguntas si es verdad,
si realmente te estas enamorando de una pendejita
que aún no abandona el jumper,
que aún no abandona sus ositos de felpa por las noches.
La consideras menor, sí,
pero en estos momentos es ella quien actúa con la madurez suficiente.
Estas asustado, lo sé, lo sabe.
Eres la presa y ella el depredador,
y yo, soy el testigo,
para bien o para mal.
No le has insinuado nada,
pero es mas lista de lo que crees.
No esperará que actúes.
Porque eres el pez que ya mordió el anzuelo
y ahora solo te esta jalando.
Pero te resistes,
sabes que en el fondo quieres ser el plato principal,
pero te resistes.
Y ella tira cada vez con más fuerza,
quiere acabar pronto, hasta tu último trozo de carne,
no dejará ni tus huesos,
y no puedes negarme que te excita la idea.
Tienes miedo porque no te decides,
hay mas peces en el mar
y ovejas en el campo.
Sabes que te quedan dos meses
y te quieres resistir para no caer en tentación
porque le tienes miedo a lo desconocido,
miedo al error,
te preocupa demasiado lo que opine el resto.
Pero no te has dado cuenta de que
lo que gritamos es lo más fácil de ocultar
y lo que queremos ocultar es lo que más fuerte decimos.
En estos momentos es ella quien actúa con la madurez suficiente,
y tu, tu solo eres un niño asustado.



jueves, 15 de septiembre de 2011

Solo amigos

Te he invadido y estoy dispuesto a quedarme, te advierto que no aceptaré reproches, ni hoy ni mañana. ¿Qué cuando me iré? Pues cuando se me de la gana.
Tengo la intención de reventarte este fin de semana, te daré hasta que ya no puedas mover ni un ojo. Para eso he preparado la receta perfecta y he conseguido los ingredientes de mejor calidad... solo por ti, solo para darte a ti.
El reloj marca las cuatro de la tarde... pero qué crees, en poco no importará el tiempo, en breve ya no te importará el tiempo.
¿Por qué me miras así? ¿Cómo con miedo?
Siempre me recibís igual, te escondes, como si yo te fuera hacer algo malo.
Jaja, muñeca, yo no te quiero hacer daño. Aunque cada vez que me vaya quedes tirada en el piso agonizante, eso no es mi culpa, si sabes que igual lo gozas, sabes que igual cuentas los días, las horas y minutos para verme, te quemas con cada segundo que pasas sin mí.
Hoy he vuelto,
¿Ves como después de tres meses no me he olvidado de voz?
Jajaja, te prometo que será como antes...
éxtasis, alegría, locura,
te haré gozar como siempre, como nuca;
te prometo quedar reventados encima de la cama.
La misma energía y buena onda,
la misma cautela y reserva,
después de todo solo somos amigos.

jueves, 21 de julio de 2011


Millones de huéspedes completan mi vida,
ellos vienen para luego irse.
Se quedan un tiempo y luego desaparecen,
a veces vuelven, otras no.
Pero la verdad no es que espere que lo hagan,
en realidad no...
Me mareo, doy vueltas indefinidamente alrededor de un punto fijo.
Me estremezco, caigo, cesando así mi actividad.
Para quizás mañana, volver a empezar.

domingo, 26 de junio de 2011

Son las 1:17 y el termómetro marca 2°C, afuera llueve sobremanera y en la habitación que me encuentro sólo se ve la minúscula luz que atraviesa la rendija de la puerta. Para partir creo que diré que nunca me he sentido realmente orgullosa de lo que escribo, me parece que todo se basa en lo mismo y que una y otra vez giro alrededor de nada y escribo sobre nada y relleno sobre nada.
Tal vez mañana caiga más agua.
Hoy desperté inesperadamente en el bosque, no supe cómo llegué allí y no me interesa en absoluto, pero al tratar de ubicarme, no lo conseguí. Es la primera vez que me sucede. En fin, comencé a caminar, cada vez adentrándome mas y mas, lo sé porque las raíces eran cada vez más grandes, y eso, para mis incultos lectores, es señal de que te estas adentrando cada vez mas en un bosque. Perdí la noción del tiempo, los rayos del sol ya no llegaban a mi cabeza, decidí subir a un árbol, elegí uno macizo y con dificultad logre llegar a lo más alto de la copa. No pude ver nada, bueno, puede ver algo, árboles y más árboles. Fue entonces cuando comprendí que mi posición era en esos momentos en medio de cualquier lugar, y la sorpresa me hizo resbalar y caer.
Estimo que fueron por lo mínimo 5 metros, o quizás más ya que no pude mover mi pierna por varias horas. Por lo mismo, me quede ahí, no tuve más opción.

¿Recuerdas cuando me dijiste que mientras estuviese a tu lado, nunca nada me dañaría, que harías lo imposible por protegerme? Y, efectivamente estuviste muy ocupado inventando cosas de las cuales librarme que no te diste cuenta de lo que verdaderamente me aquejaba. ¿Y recuerdas cuando te llamé llorando porque necesita de tu ayuda, necesitaba verte, y me dijiste que estabas demasiado ocupado como para que nos juntásemos? Pues yo, no lo he podido olvidar.
En estos momentos siento una ganas tremendas de abrazarte, lástima que no se pueda. Creo que me heriste en lo más hondo, y sabes, la herida sigue abierta. Quizás tu tengas la solución, quizás la solución ya no esta en este mundo. En ocasiones creo que estoy dispuesta hablar contigo, y otras pienso que sería una tamaña idiotez. No lo digo por ti, no. Sino que por mí. Sé que no soportaría pensar que es una traición o algo por el estilo, no quiero culpar a nadie, pero sé que lo haría, y sé también que luego me reprocharía por esto y así sucesivamente hasta nunca acabar.

Escucho campanas, campanas de viento... ahora todo me recuerda a ti, no puedo evitar ver tus fotos, no puedo evitar recordarte. Quizás las campanas ayuden. Quizás...

Y efectivamente lo hicieron, creo. Me he dormido y al despertar estaba tendida en mi cama, mi pierna ya se mueve, es mas, ni siquiera tiene indicios de haber sufrido una caída de 5 metros. No sé cómo llegué aquí, y si quieren saberlo, no me interesa. Sólo sé que hoy, después de mucho tiempo, no he pensado en lo mismo al escribir algo, y también sé, que probablemente borre esto mañana por la mañana.