jueves, 5 de enero de 2012

Ciclo

Los vientos recorren mi piel,
y los mismos vientos recorren la tuya,
perdón, recorrerán la tuya.
No quiero gastar las mismas palabra que ayer, que hoy, que mañana.
Sin embargo, lo hago,
porque me sucedo en la misma monotonía de siempre.
Miro al horizonte y solo veo una línea,
una línea y dos espacios,
completamente distintos pero complementarios.
La luz del sol no me toca,
te toca a ti,
pero a mí no me toca,
me esquiva,
me evade.
Me envuelven las tinieblas,
y me arrastran con ellas,
hacia el fin, a la perdición de mi alma,
o a la salvación.
El sol no me toca como a todos los mortales,
y no estoy segura de que esto me enfade.
La lluvia me moja todos los días,
y sin embargo, me gusta la humedad.
No paso una vida deseando lo que no tengo.
No me paso mis días buscando un rayo dorado.
No he intentado usar un paraguas
ni mucho menos soltarme de esas garras que me tienen atada.
Todo se sucede como siempre´
día tras día es igual, idéntico.
Todo se va y luego vuelve,
pronto vuelve, tarde vuelve,
pero vuelve,
y se que tu, también volverás.
Yo seguiré aquí,
gastando las palabras,
gastando el tiempo.
Ya que todo se debe suceder igual,
el ciclo no se debe quebrar...

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