Y ahora resulta que la quieres a ella...
Y ahora resulta que quedo sola... otra vez,
y es que quizás, nunca estuve acompañada,
¡Oh, no!
¡Nunca lo estuve!
Fue otro sueño ¿Cierto?
Dime la verdad,
nada puede ser ahora más doloroso que tu fría indiferencia.
Y me miras como la primera vez,
tierna e inocentemente,
tratando, de hacerme caer en tus redes nuevamente,
en tus telarañas, llenas de pegamento barato.
¡Y crees que lo vas a lograr!
Jajaja...
Pues claro, caeré una y otra, y otra vez.
De todas formas da igual, esto no tiene sentido.
De todas formas, mi corazón nunca será tuyo,
porque lo perdí mucho antes de conocerte.-

Me encantó (L)
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