Sentada en el cuarto banco de la sala, miraba a la profesora, oía sus preguntas, las respondía, pero no sabía de lo que hablaba, como si fuesemos dos extranjeros desconocidos intentando sostener una conversación cuando sus lenguas son distintas.
Escuchaba a las personas de afuera jugar paleta, el "pac-pac" de las pelotas al golpearlas no quería cesar; escuchaba afuera el abrir y cerrar de puertas, niñas hablando, pasos apresurados; los profesores corren a las salas al cambio de hora, pero ese "corren" es sólo una máscara: la única sección en la que apresuran el paso es al termino de la jornada escolar.
Hoy escribire, registrare nuevamente mis pensamientos en este sitio (de hecho, eso hago), es el único lugar seguro; no, no seguro, simplemente el menos peligroso... no lo puedo decir porque no lo entenderian (a veces, ni yo lo entiendo), no los puedo escribir con seguridad, no puedo...
...a veces quiero que sólo sean mios, otras quiero compartirlos, algunas sólo desea alguien que me comprenda, alguien con quien hablar, alguien a quien no dañen mis palabras.
martes, 29 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario